Autobiografía

Leer es resistir

Fotografía en blanco y negro de una mano sosteniendo una hoja seca en la naturaleza
Fotografía en blanco y negro de una mano sosteniendo una hoja seca en la naturaleza

Escribo porque hay algo dentro de mí que nunca aprendió a quedarse en silencio, algo que empezó el día en que entendí que la vida no venía con respuestas sino con cicatrices, y desde entonces cargo un ruido interno que no se apaga ni con la noche ni con el cansancio, un ruido hecho de recuerdos pesados, de madrugadas largas y de esa sensación constante de estar demasiado consciente de todo; escribo porque la realidad siempre me ha parecido demasiado cruda para guardarla adentro, así que la desarmo en fotografías donde la luz se convierte en confesión, en cine donde el tiempo se mueve lento como un pensamiento triste, en música donde el piano o la producción dicen lo que mi voz no sabe decir, y en palabras que salen torcidas, cansadas y melancólicas, porque nunca aprendí a hablar de la vida de otra forma; escribo porque miro demasiado, porque recuerdo demasiado, porque cada fotografía que tomo es un intento torpe de detener algo que ya se está muriendo, cada escena que imagino es una forma de entender el paso del tiempo, cada nota que toco es un lugar donde escondo mis heridas, y cada frase que escribo es apenas la sombra de todo lo que he vivido, porque al final entendí que no hago fotografía, cine, música y escritura para explicar el mundo, sino para sobrevivir a él.